Mercado de Navidad en Niza, un paseo para recordar

Apenas son las 4 de la tarde, cuando ya pasean los primeros visitantes por la Plaza Massena para ver qué hay este año en el Mercado de Noel. Los pequeños quieren su algodón de azúcar, pero para eso, saben que tienen que esperar a que sus padres, o abuelos, les enseñen toda una vida llena de recuerdos, haciendo un recorrido por las calles de los puestos.

niño mercado de navidad de niza

-¡Mira niño ! Esos muñecos se los regalaban antiguamente a las niñas de buenas familias.- Le dice un abuelo a su nieto, que sólo piensa en el dulce que le espera a la vuelta de la esquina.

Las personas mayores disfrutan viendo todo tipo de juguetes antiguos y modernos. Sin embargo, a mí, lo que más me llama la atención son las marionetas de dedos tejidas por abuelas, que se han esforzado para tener listo el dichoso muñeco de moda llamado Bob Esponja. También han calcado a su imagen y semejanza el Spiderman de su nieto pequeño. No pueden faltar todos los personajes Disney y, tampoco, los más típicos animales. Cuando paseas delante de esa cabaña y ves a una mujer que los vende por paquetes de 5, no puedes evitar imaginártela en casa haciendo estas labores. Algo que, sin querer, nos provoca un estremecimiento en el corazón y nos invita a hablar con ella sobre la elaboración de sus marionetas.

Mercado de Navidad Niza

Al lado, tenemos pan con especias y nos lo ofrecen para degustarlo. Sin saber si aceptar, la hora de la merienda está cerca y el estómago me empuja, ¡venga, pruébalo! Es entonces, cuando, cierro los ojos y me traslado por un momento a mi casa, a mi tierra, a las tardes de diciembre en familia, con mi madre que me trae mis mantecados preferidos del súper y a mis sobrinos merendando un colacao a mi lado. Ha sido el pan de especias con sabor a polvorón el que ha hecho emocionarme en un mísero instante. Ha sido mucho más que una degustación. Un ápice de la magia de Navidad, en forma de pan que dicen que viene de Alemania.

Sin darme cuenta, este paseo por el Mercado de Navidad en una ciudad de Francia, me está acercando a los míos.

Es momento de seguir, pues aún nos queda la otra calle de al lado. En la que me paro en un puesto que tiene pulseras bonitas, entonces hago un recorrido con la mirada y veo estrellas de porcelana, que su dueña me asegura que son hechas a mano, con mensajes de buenaventura. ¡Una estrella de amor a 18€ ! Señores, esta Navidad, el amor está en rebajas, vayan a este puesto que con menos de 20€ no les faltará amor en su casa.

Mercado de Navidad de Niza figuras Paz Amor

Mercado de Navidad de Niza Estrella de Amor

Las estrellas con mensajes de paz también roban mi atención. No sé si estoy sensible hoy o todo a mi alrededor me parece especial. No sé si es la Navidad o la añoranza. La cuestión es que todo está cobrando un sentido mucho mayor del que podía esperar.

Sigo paseando, ahora voy a tomarme un churro relleno de chocolate, que me apetece algo más español todavía. Este puesto está al lado de la Noria y del Árbol de Navidad con bolas tan grandes que pueden montarse los niños y darse una vuelta en este particular tiovivo. ¿Por qué en mi pueblo no pondrán uno igual?

Noria y Arbol de Navidad Mercado de Niza

Atraccion para niños en Mercado de Navidad en Niza

 

 

 

 

 

 

El puesto de Ostras y Champán tan apetecible, desde donde se pueden ver las simpáticas caídas de los patinadores sobre hielo, está a punto de cerrar. De todos modos hoy ya no tengo dinero, pero volveré otro día que eso es lo único verdaderamente francés de este Mercado y no podrá tocarme la vena familiar, aunque sí me traerá momentos especiales que recordar.

Os deseo a todos los españoles que estáis fuera de vuestras casa en estas fechas, así como a todos los familiares y amigos que nos esperáis al otro lado, una Feliz Navidad y un Año Nuevo lleno de esperanza.

Rocío Maestre

¡Hola! Soy una periodista andaluza adicta a la moda y a los viajes afincada en el sur de Francia. En Costa Azul Digital te daré puntos de interés a los que acudir si vienes a la Côte d'Azur. Un cariñoso saludo. ¡Aquí te espero!

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