Green Friday o Viernes Verde, una alternativa ecológica y solidaria al Black Friday

Ante el periodo de grandes rebajas que se instalan en torno al “Viernes Negro”, el último de noviembre, surgen otras iniciativas cuyo objetivo es reducir el consumismo desaforado que se instala en Europa por estas fechas

En Francia, el movimiento “Green Friday”, nacido en 2017 de la mano de las organizaciones Envie y Altermundi, se ha convertido en un evento ecociudadano que tiene como misión frenar los efectos del “Black Friday” y su “carrera al consumo kamikaze”, por medio de campañas de concienciación y proponiendo alternativas.

Entre los ejes de acción principales: limitar los desperdicios, fomentar la renovación, la reparación, el reciclaje. A continuación, puedes consultar el mapa de las operaciones previstas en Francia para este 23 de noviembre, así como el conjunto de asociaciones y empresas que participan: 

Mapa de acciones del Green Friday

Consejos para convertirse en un consum’actor

Pasar de ser un simple consumidor a convertirse en un actor de su propio consumo es muy fácil. En la página del movimiento Green Friday encontramos los siguientes consejos:

  • Antes de comprar

Definir bien sus necesidades. A veces, confundimos ganas (de cambiar de teléfono, de televisor, de coche) con necesidades reales. Antes de comprar, es necesario pensar si nuestra compra – y el gasto productivo y las consecuencias ecológicas que conllevan- es realmente necesaria o puede esperar a más adelante. También, si se trata de una necesidad puntual o duradera. En el primer caso, podemos pedir prestado o alquilar, mejor que comprar.

Reparar objetos o aparatos. Cuando un objeto se avería o una ropa se descose, a menudo adoptamos el reflejo fácil de tirar. Sin embargo, con una reparación, podemos alargar la vida de nuestros bienes. ¿Cómo? Aprendiendo a repararlo uno mismo (Internet es una fuente de información muy importante), yendo a una asociación dedicada a la reparación, a cambio de una pequeña donación, o yendo a comercios especializados, ¡una forma de mover la economía local!

  • En el momento de la compra

Comprar con etiqueta ética (cuando no queda otra solución que la de comprar nuevo). Tenemos que tener en cuenta que una etiqueta ética, aunque no siempre garantice al 100% que se trate de un producto ético y durable, será mejor que un producto sin ella. Hay que recordar que vivimos en un mundo en que las marcas eligen instalarse en países donde la mano de obra es mas barata y las restricciones medioambientales son menores. Por ello, pensemos en las condiciones de los trabajadores y el impacto medioambiental en el momento de nuestra compra.

Comprar de segunda mano. Es la opción más inteligente. A menudo, encontramos productos casi nuevos (electrodomésticos renovados, teléfonos reacondicionados, muebles…) y más baratos. Así, estaremos contribuyendo a dar una nueva vida al objeto. 

Comprar local. El transporte representa un coste ecológico importante. Mejor adquirir localmente que en línea. Además, la economía local te lo agradecerá 😉

Comprar productos de calidad. A veces, prestamos más atención al precio que a la calidad el producto, pero a menudo, esos productos más caros, duran más tiempo y a la larga son mas económicos. Por ejemplo, unos vaqueros a 20€ de una marca low cost durarán como mucho un año, mientras que otros pantalones de mayor calidad y de precio -en torno a 70€- podrán durar más de 8 años… al final, ¡lo barato puede salir caro!

  • Después de la compra

Con el paso del tiempo, nuestros objetos pierden utilidad, ¿qué hacer en estos casos?

Donar antes que tirar. Ropa que ya no nos sirve o no utilizamos, pero sigue en buen estado, muebles que nos ocupan espacio, videoconsolas que no se utilizan, teléfonos, libros, objetos de decoración o de deporte… ¡todo puede donarse! Hay muchas asociaciones que recuperan gratuitamente y distribuyen o venden con fines caritativos.

Preocuparse por el destino final. Hay objetos que no pueden utilizarse más ni reparase por el mal estado y que solo pueden tirarse. En ese caso, debemos reciclar correctamente (aparatos electrónicos especialmente), en los contenedores adaptados o puntos limpios. De esta forma, estaremos limitando el impacto medioambiental y, también, ¡el impacto humano!

Viernes negro para el bolsillo del consumidor y el medio ambiente

Con esta “tradición” comercial y exitosa operación de marketing del último siglo, originaria de Estados Unidos, los grandes -y no tan grandes- comercios y marcas aprovechan la ocasión para aumentar considerablemente sus cifras de negocios, proponiendo descuentos llamativos en numerosos productos.

En los últimos años, del “Viernes negro” se ha pasado a la “Semana negra”, pues son muchos los que adelantan sus ofertas de unos cuantos días. En Francia, como en otros países europeos, con esta “fiesta del consumo” se lanza el periodo de compras de Navidad.

Por su parte, el consumidor, que cree que el Black Friday es la oportunidad para ahorrar comprando a un buen precio, a menudo cae en la trampa de comprar más de lo que realmente necesita.

Además, se debe estar vigilante para no adquirir productos fraudulentos que se camuflan entre los miles de descuentos y que en realidad son de calidad muy baja o fabricados en malas condiciones para los trabajadores o el medio ambiente. Por ello, las asociaciones de consumidores alertan y recomiendan reflexionar bien antes de comprar, sin dejarse llevar por la publicidad. En definitiva, adquirir únicamente lo que se necesita y asegurarse del valor real y el origen del producto.

María Pérez

Editora de Costa Azul Digital. Periodista española, enamorada de la vida y amante de los viajes. Puedes encontrarme en Google+, Twitter y en Facebook.

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